Opinión

LA CONSULTORÍA POLÍTICA

Por Jamer Chica

Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Mi Región en Vivo.


La consultoría política como disciplina nace de la imperiosa necesidad que tienen los candidatos, los partidos políticos y los gobernantes de alcanzar los siguientes objetivos:

  1. La sensibilización en el electorado.
  2. La visibilización del mensaje.
  3. La adhesión de los simpatizantes.
  4. La movilización de las masas.
  5. El posicionamiento de la marca política.

El Marketing Político, como fue conocido este quehacer, se definía como “un método para hacer buenas campañas” (Luis Costa Bonino). Sin embargo, esta disciplina fue tomando forma propia y no solo se identificaba dentro del campo del mercadeo o de la comunicación convencional, sino que comenzó a fundamentarse de otras ciencias sociales y políticas, tomando componentes de la psicología, la sociología, la comunicación, la publicidad, la administración, el derecho, la alta gerencia, entre otras.

La asesoría política al presentar más desavenencias que afinidades con el marketing comercial se fue desligando poco a poco del nombre “marketing político” y en su lugar adoptó la denominación “comunicación política” y posteriormente “consultoría política”, toda vez que no solo buscaba el posicionamiento de una marca por encima de las otras, ni se trataba meramente de lograr una buena comunicación entre el candidato y el elector.

En este sentido, no es apropiado resumir el ejercicio de la consultoría política a los campos solo del mercadeo, la publicidad o la comunicación – así actualmente se caiga en esta imprecisión – puesto que su fundamento interdisciplinar busca a través de una serie de actividades, gestionar de manera eficiente una campaña electoral o un Gobierno para lograr las metas propuestas.

La consultoría política es entonces aquella disciplina transversal que tiene como objeto de estudio los procesos electorales durante cuatro tiempos o fases (electoral, preelectoral, electoral y post-electoral o de gobierno) para ello se apoya de las herramientas que le brindan otras disciplinas o ciencias como la comunicación, la publicidad, el mercadeo, las ciencias políticas, la investigación, las ciencias jurídicas, la administración de empresas, la psicología, entre otras.

En conclusión, la “Consultoría Política”, mal llamada también “Marketing Político” se podría definir como el conjunto de técnicas o acciones encaminadas a diseñar, direccionar, posicionar y asesorar una campaña electoral o gubernamental.

Es importante hacer este tipo de aclaraciones en el sentido que resumir el quehacer político a una de estas disciplinas, permitiría que cualquier profesional pudiese asesorar de manera integral una campaña electoral sin estar preparado para ello, lo cual sería un craso error. Por el contrario, el consultor político debe ser una persona capacitada para orientar y liderar los procesos dentro de una campaña y si bien debe apoyarse de varios profesionales en cada área académica, este debe ser un especialista en asuntos electorales, un profesional político que reúna las competencias necesarias y una amplia trayectoria en el campo.

Es decir, la asesoría de una campaña electoral o de un gobierno es como pilotear una aeronave, no todos son aptos para ocupar la silla del capitán y entre más horas de vuelo tenga el piloto – para este caso el consultor político – mayor será la probabilidad de volar con éxito. Por esta razón, poner su campaña electoral o de gobierno en manos de consultores políticos especializados podrá hacer la diferencia entre volar exitosamente o estrellarse en las manos equivocadas.

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